El 17 de febrero de 2006, después de una lucha que duró seis meses, Vitória fue finalmente trasladada del zoológico privado Paraíso Perdido, en Ceará, y tendría un nuevo destino.
Después de un viaje que duró más de 36 horas, llegó muy asustada. Estaba extremadamente desconfiada y arisca, pero poco a poco comenzó a confiar en el equipo y a disfrutar de su nuevo hogar, que ofrecía muchas oportunidades para largas sesiones de juego con otros chimpancés.
Hoy, vive en un grupo de seis individuos, teniendo a Lucy como su mejor amiga, con quien compartió la tarea de criar a Noel durante todos estos años. También cuida de Dino y lo protege siempre en los momentos de tensión. Cuando quiere alimento, aplaude. Vitória parece haberse recuperado de su vida pasada y haber superado sus traumas.
Curiosidad: Los chimpancés Peter, Táta y Judy, residentes del Santuario de Grandes Simios de Sorocaba, formaban parte del mismo grupo de Vitória en los zoológicos por los que pasaron antes de ser rescatados.