Ella llegó a Anami en 2004 junto con su hermano, Lucas. Más tarde, fueron integrados con otros dos chimpancés—Johny (in memoriam) y Matheus, también su hermano —formando un nuevo grupo.
Carol no tuvo problemas para adaptarse a su nuevo hogar y, desde el momento en que llegó, se adaptó muy bien, siempre interactuando con sus congéneres. Actualmente, Carol vive con Leila y pasan gran parte del día acicalándose mutuamente. Durante todos estos años, ha demostrado una personalidad fuerte y una inteligencia notable. Sube a las palmeras y recoge nueces de jerivá, que luego comparte con sus amigos.