PGS España: La Ley de Grandes Simios avanza, pero organizaciones reclaman garantías claves de derechos
publicado en 07 Ene 2026
Leyenda: (Jeff McCurry - PGSIMIO)

Tras presentar sus alegaciones al borrador de la ley enviado por la Dirección General a las organizaciones el pasado diciembre, Proyecto Gran Simio y la Fundación Animal Guardians reclaman una ley de derechos —no conservacionista— que ponga fin a la cría en cautividad, trate la cautividad como una excepción en vías de desaparición y garantice una protección homogénea y efectiva en todo el territorio.

Madrid, 7 de enero de 2025. La Ley para la Protección de los Derechos de los Grandes Simios ha dado un nuevo paso adelante. La Dirección General de Derechos de los Animales ha remitido el borrador del anteproyecto a las organizaciones que participaron en la reunión mantenida con el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, cumpliendo así el compromiso adquirido tras una amplia movilización social.

Dicha reunión tuvo lugar tras la campaña impulsada por Proyecto Gran Simio y la Fundación Animal Guardians, respaldada por más de 73.000 firmas y 150 organizaciones adheridas, que reclamaban una ley específica para los grandes simios basada en el reconocimiento de su dignidad y sus derechos, como mandataba la Ley 7/2023 de Protección Animal. En ese encuentro, el ministro se comprometió a trasladar a las entidades un borrador del texto antes de que finalizara 2025, una norma que él mismo llegó a denominar públicamente como la futura “Ley Jane Goodall”, en homenaje a la primatóloga que transformó la forma en que la humanidad comprende a estos homínidos.

Una vez recibido el borrador, Proyecto Gran Simio y la Fundación Animal Guardians han presentado alegaciones conjuntas. Las organizaciones valoran positivamente que el texto avance en el reconocimiento de la dignidad individual de los grandes simios, pero advierten de que es imprescindible reforzar determinados aspectos para que la ley cumpla plenamente su objetivo histórico.

El fin de la cría en cautividad, eje central de la ley

Las organizaciones subrayan de forma especial la necesidad de que la prohibición de la reproducción en cautividad sea clara, efectiva y sin excepciones ambiguas. Cualquier actividad reproductiva debería limitarse exclusivamente a proyectos extraordinarios de reintroducción en el medio natural, solicitados por los países de origen y sometidos a criterios estrictos.

“El objetivo no es la gestión reproductiva, sino avanzar hacia la desaparición progresiva de los grandes simios en cautividad, evitando que las excepciones se conviertan en una vía indirecta para perpetuar poblaciones cautivas y nuevas vidas condenadas a la privación de libertad”, señalan.

Otros puntos clave que consideran imprescindible definir mejor en el actual borrador, son:

  • Consolidar la norma como una ley de derechos individuales, y no como una ley meramente conservacionista o de gestión de especies.
  • Tratar la cautividad como una excepción estricta, orientada a su eliminación progresiva.
  • Garantizar una intervención estatal clara en decisiones críticas como traslados, separaciones, decomisos o reubicaciones, evitando desigualdades territoriales entre comunidades autónomas.
  • Dotar al régimen de inspección, control y sanción de herramientas preventivas y eficaces, que permitan actuar antes de que se produzcan daños irreversibles a los individuos.

Pedro Pozas Terrados, director ejecutivo de Proyecto Gran Simio, ha afirmado:
“Tras más de dos décadas de trabajo, diálogo y perseverancia, por fin una Ley de Grandes Simios está a punto de convertirse en realidad. Ante el borrador presentado por el Ministerio, hemos realizado las alegaciones pertinentes con el objetivo de reforzar una norma que consideramos histórica. Nuestros hermanos evolutivos, los grandes simios, merecen una normativa específica que garantice sus derechos fundamentales como homínidos que son. No se trata de una concesión, sino de un acto de justicia moral.”

El próximo 16 de enero tendrá lugar un foro en el Congreso de los diputados organizado por AIZA (Asociación Ibérica de Zoos y Acuarios) en colaboración con la Dirección General de Derechos de los Animales, titulado Ciencia, legislación y grandes simios: hacia una normativa basada en la evidencia, en la que participará Pedro Pozas, que añade: “Confiamos en que el Ministerio dirigido por el Sr. Bustinduy esté a la altura de este momento y no deje pasar una oportunidad única de hacer historia con esta ley, manteniendo el enfoque de derechos que la sociedad ha reclamado de forma tan clara y sin diluirlo por presiones o intereses contrarios a una protección real y efectiva de estos individuos.”

Por su parte, Marta Esteban Miñano, presidenta de la Fundación Animal Guardians, ha subrayado el enfoque que debe guiar la norma:

“El envío del borrador demuestra que el compromiso político existe y lo agradecemos. Pero ahora es fundamental que el texto final refleje con coherencia que hablamos de individuos con dignidad, no de recursos gestionables. Esta ley debe construirse desde la mejor evidencia científica, pero también desde la ética y la responsabilidad moral, reconociendo la extraordinaria complejidad emocional, cognitiva y social de los grandes simios. La ciencia es imprescindible, pero no puede vaciar de contenido ético una ley de derechos. Cada gran simio es un individuo con intereses propios y vínculos sociales, y si el texto no lo coloca en el centro, se pierde la esencia de lo que la sociedad ha reclamado y de lo que la Dra. Jane Goodall hubiera querido. Además, es imprescindible evitar que sus derechos dependan del código postal y, en su lugar, se garantice una protección homogénea y efectiva en todo el territorio.”

Las organizaciones firmantes han querido dejar claro que sus alegaciones se presentan desde una actitud constructiva, con voluntad de diálogo y colaboración institucional, y con la confianza de que el proceso legislativo permitirá reforzar el texto.

El análisis de las alegaciones por parte de la Dirección General de Derechos de los Animales marcará el siguiente paso de un proceso que, de culminar con ambición y coherencia, podría convertir a la futura Ley Jane Goodall en un referente mundial en el reconocimiento jurídico de los grandes simios como sujetos de derechos.