Tina
Chimpancé
Ella llegó a Anami junto con María en 2007, muy desconfiada y bastante aprensiva. Cargaba con los traumas de 20 años de malos tratos en el circo. No bajaba al suelo, no salía de su cuarto y miraba hacia todos lados con miedo a cualquier ruido. Tras algún tiempo recibiendo asistencia y cuidados, fue ganando confianza.
Actualmente, vive con otros cinco chimpancés y tenía a Pedrinho como compañero de cuarto y “solucionador” de sus conflictos.
Su pasatiempo preferido es acostarse en la torre observando todo. En los días fríos, no duda en llevar sus mantas al recinto exterior y quedarse completamente cubierta, con solo la cabeza afuera.